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El dulce de leche granizado que come el Papa es platense

Sebastián Padrón, el heladero platense que prepara el sabor favorito del Papa Francisco,finalmente pudo encontrarse con el sumo pontífice en la residencia papal de Santa Marta. Ocurrió el jueves pasado después de dos años desde que se instaló con su negocio cerca de la basílica de San Pedro y se convirtió en su principal proveedor, consignó en su edición de hoy el portal 0221. 

En diciembre de 2018, casi un año después de la llegada de Padrón a Roma. Nacido en Los Hornos hace 47 años, Sebastián se fue de Argentina en el 2002 para probar suerte en el exterior. A pesar de las dificultades económicas, su sueño fue abrir una heladería, algo que logró en el 2010 cuando volvió al país en 2010.

Sin embargo, la inseguridad lo obligó nuevamente a irse del país para instalarse en Italia donde, gracias a sus cualidades como heladero, logró abrir un local propio en Roma, muy cerca del Vaticano. La calidad de sus productos, llamó la atención del Papa Francisco a tal punto que, su dulce de leche granizado es el gusto preferido de su Santidad.

Hasta ahora el heladero y su cliente más famoso nunca se habían visto aunque se conocían virtualmente, a través de pedidos y mensajes de agradecimiento. Pero finalmente el jueves pasado Sebastián pudo tener un cara a cara con Francisco, junto a su familia. El encuentro fue relatado por el propio comerciante en una nota con el diario La Nación«Todavía no bajamos de la nube y por un tiempo más no vamos a bajar», confesó.

Fue junto a Silvia, su mujer romana, su hija Maite y su hijo Luca Marino, de 6 y 4 años respectivamente.«Nos sorprendió la simplicidad que tenía y también que estaba muy tranquilo. No sé, se desenchufó, se desconectó de su trabajo y se relajó estando con nosotros». contó el heladero de Los Hornos

«Gelateria artigianale Padrón», es el comercio inauurado en enero de 2018 en la Via Gregorio VII 38. Según cuenta el hombre, su local se ha vuelto un punto de referencia para los argentinos que viven en Roma. Pero sin duda el más famoso es el Papa, quien una vez por semana recurre a su producto predilecto, el helado de dulce de leche granizado, realizado en forma totalmente artesanal y con dulce de leche argentino.

«Me llamó para agradecer y decirme que le habían gustado mucho y para invitarme a Santa Marta junto a mi familia, encuentro que teníamos pendiente desde hace tiempo… Y ya desde el llamado me impactó su disponibilidad: él, que es el Papa y está ocupadísimo, me preguntaba a mí en qué horario podía, imaginate. Él buscó su agenda y arreglamos cita para el jueves 29 a las 17 horas», contó Padrón la intimidad de la gestación del encuentro. 

Y sobre el encuentro relató: «Nos sorprendió porque llegó sin barbijo y el encuentro fue una emoción muy grande: estuvimos conversando normalmente durante una media hora, 40 minutos, como si se tratara de un vecino de casa porque es muy sencillo… Él habló también con la nena que le había llevado un dibujo y estaba tan emocionada que se puso a llorar y también se puso a jugar con Luca que al principio estaba tímido, pero después fue a sacarle el dibujo de la mano»

«En un momento agachó la cabeza y nos dijo que estar con nosotros le hacía bien, le hacía sentir vecino, en casa, en su barrio, en su país», subrayó también Padrón.

También felicitó a la familia por estar inventando cosas nuevas para sobrevivir en la pandemia. «Le agradecimos el hecho de que él nos manda un montón de gente, desde cardenales hasta gendarmes y guardias suizos, a quien les hizo probar nuestros helados y empanadas, y quedaron enamorados», destacó.

Sebastián le regaló al Papa una canasta con diversos productos de su local: una docena de empanadas de carne, alfajores, helado de dulce de leche granizado –su favorito– junto a helado de sambayón y de chocolate con almendras, una docena de medialunas de manteca y una botella de vino argentino.

El Papa, a su vez, le regaló a la familia un crucifijo franciscano, cuatro rosarios, uno para cada uno y una caja de vinos argentinos. «A lo último le pedimos si nos podíamos sacar una foto y él llamó a una persona que la hizo. Cuando nos despedimos, él dijo ‘tengo que agarrar la cosa más importante’ y agarró el dibujo que hizo la nena, que guardó con cariño… Para nosotros fue una cosa histórica, inolvidable».

Ya a fines de 2018 Padrón había ido a Santa Marta a entregarle el helado al Papa. En aquella oportunidad recibió como respuesta una tarjeta escrita por él para agradecer la atención. «Vino con las bendiciones y con una medallita”, había contado en aquel momento. Dos años después, por fin pudo concretar un encuentro en persona.

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